¿Cómo mejorar la salud de tus rodillas? – Parte I

– ¿Cómo sientes tus rodillas?
– Bueno, no muy bien, podrían estar mejor.
– Mmm … las rodillas son muy importantes. ¿Lo sabes, no?

La realidad es que una de cada dos personas pueden sufrir de molestias de rodilla en bastantes ocasiones durante su vida y también una de cada dos sufrirá algún proceso degenerativo en el momento en que alcance la edad de 65 años, pero muchos de los problemas de rodilla se iniciaron muchos, muchos años antes.

Es obvio que nadie quiere “estropear” sus rodillas pero, lo hacemos, tal vez no de un modo consciente aunque la lesión se va instaurando poco a poco. El hecho de que la actividad que realizamos no sea muy exigente con las rodillas no implica que no las estemos perjudicando.

Empecemos con ideas prácticas que te ayudarán a mantenerlas sanas:

1. La inactividad

Seamos realistas y sinceros sobre esto, cuanto más inactivos, más probable es que tus rodillas se vean afectadas. Es un círculo vicioso.

No hacer nada suele llevar a hacer cada vez menos y somos una “máquina” que se mantiene gracias al movimiento, necesitamos movernos a diario.

Está demostrado que el ejercicio regular y moderado ayuda a la salud de las rodillas. El ejercicio ayuda a flexibilizar las articulaciones y a mantener los músculos en un tono adecuado permitiendo que las rodillas soporten mejor las cargas de las actividades diarias. Paradojicamente, los altos niveles de actividad física pueden ser perjudiciales para las articulaciones. Como en casi todo, la moderación es la clave. ¿Las espinacas son buenas para la salud? ¡Por supuesto! Pero, 2 kg de espinacas al día… tengo mis dudas. Lo mismo pasa con la actividad física.

Y sobre todo, recuerda hablar con tu médico antes de comenzar algún tipo de actividad física.

 2. El sobrepeso

El sobrepeso influye directamente sobre el cartílago articular de todas las articulaciones del cuerpo; este cartílago puede ir degenerándose con el exceso de peso. Los kilos de más que arrastramos se multiplican cuando la presión de la parte alta del cuerpo llega a las rodillas, hasta 3 veces por cada kilo de más cuando caminamos o hasta 10 veces cuando corremos.
El peso, también es una cuestión de “rodillas”.

 3. Tabaco

Probablemente todos hemos oído miles de veces que fumar es perjudicial para la salud de nuestros pulmones. Sin embargo, ¿cuál es la relación entre el tabaco  y la salud de las rodillas? Fumar puede avanzar la pérdida de cartílago y la aparición de dolor articular; al fumar el cuerpo experimenta un aumento del estrés oxidativo,  un aumento de los niveles de monóxido de carbono y también se reducen las posibilidades de reparación del cartílago.

Sabemos que fumar altera  la capacidad de los pulmones para inhalar cantidades adecuadas de oxígeno y el oxígeno es necesario para permitir la adecuada  función del cuerpo, lo que incluye el correcto funcionamiento de las rodillas. Por lo tanto, antes de coger el cigarrillo, piensa también en tus rodillas.

4. Uso de calzado inadecuado

Pero ¿qué tipo de calzado es el adecuado?

Muy buena pregunta. El calzado adecuado es el que es capaz de eliminar el exceso de estrés que llega a tus rodillas.

No voy a hablar acerca de los tacones y el efecto que estos provocan en las rodillas; pero sí puedo decirte que un calzado lo más plano posible y que permita una buena movilidad es la opción más adecuada. Si no podemos llevar este calzado por motivos de trabajo, lo ideal es cambiarlos por otros más cómodos en el momento del día en que podamos.

5. Estar sentado

¿Estás sentado con las rodillas dobladas?,  ¿cruzas los pies?,  ¿están tus pies detrás de ti y bajo la silla? Todas estas posiciones añaden  un mayor estrés en las rodillas, causando irritación que puede conducir a inflamación.

La posición más adecuada para la rodilla es con las piernas extendidas. A medida que doblamos las rodillas aumenta la tensión de la articulación y los ligamentos, así que si te sientas con las rodillas flexionadas durante horas aumentará progresivamente la tensión en las mismas.

Cuando estés sentado, alterna la extensión de una rodilla seguida de la otra y no pases más de 45 minutos seguidos sentado. Todo tu cuerpo te lo agradecerá.

6. Fortalecer y tonificar las rodillas

Mientras que el  fortalecimiento y adecuado tono muscular son importantes, debemos hacerlo cuando la articulación de la rodilla ya no sufre molestias. El fortalecimiento o tonificación de una rodilla con molestias o inflamación,  conduce al aumento del estrés sobre la rodilla, el aumento del deterioro en la articulación y a que el proceso de recuperación se alargue. Si molesta, descansa.

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2019-11-08T12:03:38+01:00
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